¿Qué es un duelo por suicidio?


El duelo por suicidio se caracteriza por una intensificación de ciertos síntomas emocionales y psicológicos que, si bien son comunes en el duelo tradicional, se acentúan significativamente en este tipo de pérdida. Entre estos síntomas destacan el estigma, la vergüenza, la culpa, la necesidad de ocultar la causa de la muerte, pensamientos distorsionados y la posibilidad de que el individuo en duelo repita la conducta suicida. Estos aspectos se detallarán más adelante.

Además, el duelo por suicidio genera repercusiones físicas que no deben ser subestimadas. Los estudios de Van Orden, Cukrowicz, Witte, Joiner, Braithwaite y Selby (2010) revelan que existen trastornos psicológicos y de salud mental estrechamente asociados con el suicidio. Contrario a lo que comúnmente se piensa, los trastornos depresivos mayores no son los más prevalentes entre los supervivientes, aunque su incidencia sigue siendo significativa. En cambio, los trastornos de ansiedad, tales como el trastorno de ansiedad generalizada, fobia social, trastorno de estrés postraumático y trastorno bipolar, son más comunes. Además, el control de impulsos y déficits en este ámbito, como trastornos de conducta, trastorno explosivo intermitente y trastornos por uso de sustancias, son indicativos de un mayor riesgo de transición de la ideación suicida al suicidio consumado.

Este tipo de duelo es complejo, ya que las emociones y comportamientos asociados pueden ser difíciles de manejar, y las repercusiones de la pérdida impactan tanto en el bienestar emocional como físico de los supervivientes.

 El suicidio es una reacción inusual e inadecuada a una situación normal. En la vida, todos tenemos que enfrentarnos con situaciones estresantes o eventos vitales negativos, que a menudo ocurren, pero solamente unos pocos desarrollan pensamientos y planes suicidas (Dumon y Portzky ,2014). 

Investigaciones actuales y abordajes en otros países 

En la actualidad, hay muchas más investigaciones sobre el duelo por suicidio. Estudios realizados en países como Reino Unido, España, Australia y Estados Unidos han demostrado que este tipo de duelo se maneja de manera distinta a otros.
 
Se estima que el duelo por suicidio conlleva a un duelo silente, el cual se caracteriza por procesos complejos y dolorosos, generando aislamiento y sensaciones de frustración intensas, dado que al ser la causa de muerte, una socialmente no aceptada, muchas veces se oculta o silencia, imposibilitando expresar abiertamente la pérdida, misma que al no ser reconocida ante la sociedad, propicia sentimientos subyacentes de humillación y vergüenza.

 

Algunas de las principales diferencias identificadas son:

  • Mayor riesgo de duelo complicado: El duelo por suicidio tiende a prolongarse y volverse más complejo debido a la sensación de culpa o de no haber podido prevenir la muerte.
  • Necesidad de intervención especializada: Se ha encontrado que los supervivientes del suicidio pueden beneficiarse más de terapias específicas en comparación con otros tipos de duelo.
  • Impacto social y estigma: En muchos países, el suicidio sigue siendo un tema tabú, lo que dificulta que los afectados reciban el apoyo necesario.

¿Superviviente? 

En el contexto del duelo por suicidio, un superviviente es la persona que ha perdido a un ser querido por suicidio y debe enfrentar las emociones y desafíos que esta pérdida conlleva.

No se refiere a alguien que ha intentado suicidarse y sobrevivió, sino a familiares, amigos o personas cercanas al fallecido que deben afrontar el duelo y sus consecuencias.

Es importante aclarar que no todos los miembros de la familia experimentarán el duelo de la misma manera, ni en al mismo tiempo. Cada persona necesita su espacio y su propio camino para atravesar el duelo, algunos autores proponen que ante el duelo, el superviviente de una muerte por suicidio podría experimentar culpabilidad, ira (rozando la rabia) y sentimientos de dolor, cabe mencionar que los mismos se pueden prolongar durante años. Además, el superviviente puede experimentar malestares físicos como migrañas, agotamiento, problemas de colitis, alcoholismo, alteraciones del sueño, ansiedades, ataques de llanto, problemas del corazón, el miedo de estar solo y aislarse. Al darse un suicidio, los supervivientes podrían experimentar durante los primeros días y meses preguntas de allegados que podrían ser incómodas. 

¿Por qué el duelo por suicidio es diferente a otros duelos?


El duelo por suicidio se diferencia de otras pérdidas por muerte natural o inesperada debido a la carga social de tabúes y dogmas que lo rodean. Además del dolor, la tristeza y la incredulidad propias de cualquier duelo, los supervivientes del suicidio suelen experimentar sentimientos de confusión e, incluso, la necesidad de ocultar la causa de la muerte, algo que no es común en otras circunstancias.

El duelo según Bowlby

El psicólogo John Bowlby (1980) desarrolló una teoría del apego que también aplica al proceso de duelo. Según su perspectiva, la pérdida de un ser querido se desarrolla en dos posibles estadios:

  1. Fase de protesta y anhelo: La persona en duelo experimenta un profundo deseo de recuperar a quien ha perdido, acompañado de dolor intenso, negación y resistencia a aceptar la realidad.
  2. Fase de reorganización: Con el tiempo, el doliente comienza a adaptarse a la nueva realidad, encontrando formas de vivir sin la persona fallecida.

Bowlby enfatiza que el duelo no es un evento estático, sino un proceso dinámico influenciado por el apego emocional hacia el fallecido.

Las fases del duelo según Neimeyer

Robert Neimeyer (2007) estudió el duelo tras muertes repentinas e inesperadas, incluyendo el suicidio. A diferencia de modelos tradicionales, su enfoque es más flexible y no lineal, describiéndolo como un proceso de "dos pasos adelante y uno atrás".

Las fases del duelo no siguen un orden rígido ni se viven de la misma manera en todas las personas. Neimeyer destaca la importancia de la reconstrucción del significado de la pérdida, ya que el duelo por suicidio conlleva preguntas difíciles y, en muchos casos, sentimientos de culpa o responsabilidad.

Las tareas del duelo según Worden

El psicólogo William Worden (1996) propuso un modelo basado en tareas en lugar de fases. Según él, para elaborar el duelo de manera saludable, es necesario completar ciertas tareas:

  1. Aceptar la realidad de la pérdida: Reconocer y asimilar que la persona falleció y no regresará.
  2. Procesar el dolor del duelo: Permitirse sentir y expresar las emociones asociadas con la pérdida.
  3. Adaptarse a un mundo sin el fallecido: Reorganizar la vida y asumir nuevas responsabilidades.
  4. Reubicar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo: Encontrar una manera de recordar sin quedar atrapado en el dolor.


Si estas tareas no se completan, el duelo puede volverse complicado, afectando la salud emocional y dificultando la adaptación.

Diferencias con el modelo de Kübler-Ross

El modelo de las cinco etapas del duelo de Elisabeth Kübler-Ross (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) ha sido ampliamente difundido. Sin embargo, este enfoque ha sido criticado cuando se aplica al duelo por suicidio, ya que:

  • Se basa en una secuencia fija de etapas, mientras que en la realidad el duelo es un proceso más caótico y personalizado.
  • No aborda la carga social y emocional específica que enfrentan los supervivientes del suicidio, como la culpa o la necesidad de ocultar la causa de la muerte.
  • No contempla la reconstrucción del significado de la pérdida, elemento clave en los modelos de Neimeyer y Worden.


Por ello, los modelos más recientes consideran el duelo como un proceso dinámico y flexible, especialmente en casos de pérdidas traumáticas como el suicidio.

  Sensaciones Emocionales y Físicas en el Duelo por Suicidio

El proceso de duelo por suicidio genera diversas emociones y reacciones físicas en los supervivientes: 

  • Estigma: La sociedad aún percibe el suicidio con rechazo, lo que puede llevar a la familia a sentirse juzgada y aislada. Esto dificulta la elaboración del duelo.
  • Vergüenza: Influida por factores culturales y religiosos, puede hacer que los afectados oculten la causa de la muerte y eviten hablar del tema.
  • Culpa: Los supervivientes suelen cuestionarse si pudieron haber evitado el suicidio, lo que intensifica su dolor y puede llevar a un duelo complicado.
  • Rechazo y Entumecimiento: Algunas personas cercanas pueden distanciarse por no saber cómo reaccionar, lo que agrava la sensación de soledad. A su vez, los afectados pueden experimentar un bloqueo emocional.
  • Secreto Familiar: Para evitar el estigma, muchas familias ocultan la causa real de la muerte, perpetuando el duelo no resuelto a lo largo de generaciones.
  • Falsas Creencias: Preguntarse "¿y si...?" no cambia la realidad ni ayuda en el proceso de aceptación.
  • Repetición de la Pauta: Los supervivientes pueden experimentar pensamientos suicidas, por lo que es crucial buscar apoyo.
  • Malestar Físico: Estrés y emociones intensas pueden manifestarse en dolores de cabeza, problemas digestivos, insomnio, cambios en el apetito, entre otros. 


Este duelo es diferente a otros. No sigue un camino lineal y suele estar cargado de emociones intensas como culpa, estigma y preguntas sin respuesta. Es normal sentirse abrumado, pero no tienes que enfrentarlo solo/a.

Con mi experiencia, te brindaré herramientas específicas para manejar el dolor, evitar complicaciones emocionales y encontrar formas de resignificar la pérdida. Juntos/as, trabajaremos en reducir el aislamiento, validar tus emociones y facilitar tu adaptación a esta nueva realidad.

Estoy aquí para apoyarte y guiarte en este camino.

Duelo por Suicidio 

 Como parte de la investigación, se desarrolló una guía de apoyo para el duelo por suicidio, en colaboración con el Ministerio de Salud de Costa Rica, con el objetivo de hacerla pública y brindar orientación a los supervivientes.

En esta guía se abordan conceptos clave relacionados con el duelo por suicidio, explorando:

  • Las fases del duelo y las tareas necesarias para su elaboración.
  • Las repercusiones emocionales, familiares y sociales del duelo por suicidio.
  • Factores protectores y de riesgo que influyen en el proceso de afrontamiento.

Esta iniciativa busca ofrecer una comprensión más profunda de las emociones y desafíos que enfrentan quienes han perdido a un ser querido por suicidio, proporcionando herramientas para un proceso de duelo saludable.

Esta investigación fue presentada en el VII Congreso Latinoamericano de Psicología ULAPSI - Costa Rica 2018 y publicada en la Revista Wímb Lu, la revista científica de la Escuela de Psicología de la Universidad de Costa Rica. 
La memoria de resúmenes del evento puede consultarse en el siguiente enlace:

🔗 Revista Wímb Lu (ISSN electrónico 1659-2107).